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viernes, 6 de abril de 2018

Mi historia.


Una vez estuve casi un año escribiendo una historia sobre anorexia, sin pensar que muchos años después contaría mi historia. Soy una persona resignada con la sociedad actual, pero nunca me había afectado tan directamente. Sí, me convertí en la protagonista de mi propia novela trágica teniendo que luchar contra mis pensamientos y contra mi imagen. Nunca pretenderé ser una víctima, en este caso solo quiero ser la referencia a evitar.
Hace ya tres años que no creo en el amor, solo en el de la familia, porque alguien se encargó de matar toda mi inocencia de una manera soez y tóxica. Nunca he sido la niña mona, siempre fui la amiga de; pero de repente llegó una persona que me hizo sentir alguien a pesar de todas mis imperfecciones, para después rebajarme a no sentirme nadie. Una relación tóxica a los catorce no tiene importancia ahí fuera, pero puede destrozar una mente y una personalidad. Hoy la gente se ríe cuando tres años después de que todo acabara achaque mis problemas en parte a todo aquello, pero hay muchas cosas que la gente no conoce. Recibía críticas de mi cuerpo, comparaciones con cuerpos esbeltos, insultos, me manejaron, me prohibieron, me manipularon sexualmente, me engañaron… Y me vi sola, habiéndome traicionado a mi misma y a mis principios por una persona que me culpaba de no ser suficiente; todo ello unido a haber pasado muchos años ocultando mi cuerpo por vergüenza.
Después de todo adelgacé hasta un punto lejos de ser saludable, sintiéndome igual de mal frente al espejo pero con una talla 34 de la que me sentía orgullosísima. Dos años con problemas de salud que yo obviaba pero que ahí estaban… todo por intentar demostrar que yo podía ser alguien para el mundo, olvidándome de mi misma. Hasta hace cinco meses tenía el cuerpo que siempre había querido, definido, menos grasa, más músculo… matándome a ejercicio y sin vida propia, esclavizada… hasta que mi cabeza estalló… atracones a mansalva, un kilo detrás de otro, viendo como tantos años de esfuerzo se habían ido al garete en un mes. Después de tres años, con peso bajo, con el cuerpo que deseaba, y otra vez rellenita, aún no he conseguido aceptarme, quererme y valorarme. Aún no he conseguido sentirme suficiente para nadie, huyendo de todas las personas que han intentado algo conmigo por miedo a no estar a la altura, y lo peor de todo recordando cada día todas las cosas negativas que un día me dijeron. Ahora, yo estoy luchando por salir de la bulimia, sin poder mirarme a un espejo y viendo como ya no soy la talla 34 por mucho que me empeñe; a voluntad propia eso sí porque ya me he cansado de vivir para los demás y no pensar en mi nunca.
Espero que mi historia pueda abrir los ojos a alguna persona, porque esto no merece la pena. Por mucho que se quiera a una persona no merece la pena si te va a machacar los mejores años de tu vida. Entrar en unos pantalones o subir una foto en bikini a Instagram no es más satisfactorio que tener una mente sana. Si aún podéis evitarlo, no os metáis en el bucle del que yo lucho por salir. Sé que esto acabará algún día, y tiene que acabar bien.

sábado, 17 de febrero de 2018

Tinta sobre blanco.


Miraba a mi alrededor y solo veía ruinas,
peldaños pisados y escalados
que solo eran piedras derruidas.
Mi mundo se derrumbaba y yo escribía,
como hacían los poetas a las vísperas de la muerte.
Derramaba tinta sobre blanco
Como se vierte la sangre después del estacazo.
Me miraron los ojos desconsolados,
Me miró una mujer cansada,
Sentí el dolor de unas lágrimas que yo no lloraba.
Vi el miedo, sentí miedo y callé rabia.
La impotencia ahoga como soga
Y la posibilidad martiriza a la paciencia.
Y si solo fuera miedo…
Y si fuera todo y se fuera…
Entonces alma fiera: corre y huye
Agarra carretera.
Intenta salvar al menos
Gastar tus días sirviendo.
Solo son palabras de desánimo
El desahogo del que calla y luego tiembla.

viernes, 29 de diciembre de 2017

¿En qué nos hemos convertido?

Lo efímero se escapa y en el proceso avanzamos ciegos, hacia un abismo que tarde o temprano ataca. Es como estar en la cima y que el mismo peso de tu cuerpo venza arrojándote al vacío, del todo al nada en un segundo agotado en el hastío. Equivalente al soñador que quiere vivir lento, follar duro y amar intenso…y sin embargo…solo le queda la esperanza y la bebida, para debatir con la botella si a su locura conduce o si le dirige ella.
¿En qué nos hemos convertido? Mira mundo donde has ido, te han destrozado y hundido, esos los capitalistas con su repugnante poderío; te han destrozado y hundido con la horrible pantomima de su repugnante capitalismo. ¿Cómo llegamos a esto? ¿En qué nos hemos convertido, gente?
Si hoy se teme a despegar la mirada del cuerpo propio, y la empatía es la utopía de occidente; si nuestro alrededor está podrido y han hecho de la política una basura incoherente. Si la lucha está paralizada, si os tienen comida la mente. No me dais pena pobre gente, si le laméis el culo y luego os quejáis de VUESTRO presidente. Si ya no hay libertades ni derechos, ciudadano de tercera a cumplir con los deberes. Si la unión era la fuerza y ya no existen enlaces… yo creo en la clase obrera, con sus martillos y hoces como el soñador aspiraba a vida, musas y goces; tan solo encontró locura que hoy le manipula y le conduce. Es como la bella utopía que prometen hoy en día, cuando ya no hay empatía, ni lucha, ni fuerza, ni gente; de esa que apuesta su vida a costa de que el futuro sea decente.


domingo, 26 de noviembre de 2017

Trata de blancas. Prostitución y CONSUMISMO.

Definido como el tráfico o comercio que se realiza con mujeres de cualquier raza para forzar su prostitución. Una definición muy simple para algo tan fuerte…
¿Realmente la trata de blancas, de mujeres como yo, es solo eso para occidente? ¿No es también engañar, amenazar y consumir?

¿Y tú qué harías, qué haría una mujer hecha y derecha como tú?... si le tiraran un trapo corto de licra a la cara y le obligaran a ponérselo después de haber sido arrastrada hasta una silla como un animal indefenso… Y si te digo que me engañaron, que me prometieron una vida digna… me prometieron una jornada laboral de ocho horas diarias y algunas horas extras, me garantizaron que tendría lo suficiente para llevarme algo de comida a la boca, cuidar de un bebé de ocho meses y enviar dinero a mi familia…Y tú qué harías, te lo pondrías; es más seguirías con todo lo demás que se te viene encima. No quieres escucharme, pero sí. Porque antes de llevarte con el primer cliente habrás tenido el cañón de la pistola rozando la sien y habrás escuchado con las manos atadas, lágrimas en los ojos y un temblor constante; que tienen a cañón la cabeza de tu bebé y la de tu padre, tu madre y tus cinco hermanos. Y te dejarías manosear como si fueras mercancía o una sustancia química que antes de ser lanzada al mercado negro debe ser catada, porque justo antes de negarte y chillar habrás oído como se desactivaba el seguro. Y tras ser catalogada como producto apto para el mercado y ser despojada de toda tu dignidad vendrán los clientes uno detrás de otro oliéndote, lamiéndote, con los ojos fuera de las órbitas… y les dejarás hacer, les bailarás y les cogerás su sucio dinero porque descubrirás que por mucho que busques sus ojos para encontrar el arrepentimiento, solo encuentras odio y perversión. ¿Y tú que harías, un hombre como tú hecho y derecho, aceptarías o buscarías este servicio?


....Tras sumergirme en un proyecto universitario por el cual tengo que crear una coreografía contemporánea sobre la trata de blancas, me he visto inmersa en una inmensa variedad de información acerca de este tema. Nuestra intención no era reflejar la trata, si no concienciar de que la trata no es tan solo prostitución, secuestro, intereses y perversión; nos dimos cuenta de que el pilar de cualquier mercado es la demanda y el consumismo y de que en este mercado negro no era una excepción. Por eso, debido a la fecha actual y al verme inmersa en este trabajo propuse unir mis dos pasiones danza y escritura para luchar contra el consumismo de este mercado.
DENUNCIA LA CONSUMICIÓN, NO LA PROSTITUCIÓN.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Vida y tiempo.

Tiempo, que no perdona y mata; que no cura y no sana. Algo que se aprende como gaje del oficio, o como consecuencia del paso… de la vida. Esa que pasa, que pesa que pisa mientras uno se resigna. Aprender a tragar, asentir, aceptar. Y una mierda… aprender a callar, pero a callarles esas bocas ajenas que solo escupen bazofia; y romper esquemas. Simple, sencillo y fino como el borde del vinilo que reproduce bombo y caja de fondo. Sonando paralelo a nuestro mundo de ignorantes que no escuchan ni una letra protestante, que no leen ni un verso que proyecta la realidad que ven, pero que se niegan a observar. Caja tonta que os atrofia la cabeza, mundo inculto que se doblega a los pies de la realeza, putas y lujos que sacan de una parte del salario que el que curra no recibe. El individualismo va a matar al ser humano pero sigamos mirando nuestros pies que ya nos toparemos con los muros que delimitan a la patria de cada cual, ya que no somos personas sino españoles, franceses, húngaros, estadounidenses, mejicanos o sirios. Y ahora sonreírle a vuestra bandera y sentiros orgullosos que la vida pasa y pesa… y pisa y cuando estéis en la caja de la muerte ya será tarde para levantar el puño y luchar.

Y ya no hablemos del amor, si estamos en tiempos de odio. Amor líquido que decía Bauman y que generoso, si el toxicismo apesta en las nuevas generaciones. Si solo confío en el amor propio y también me lo destrozaron. Cortar alas, poner sogas y tirar para apretar, ahogar poco a poco. Supone escapar a tiempo o morir en el intento y después… a seguir la vida que pasa que pesa y que pisa, huyendo, por miedo a que te pisen, te pasen por encima y te pese toda la culpa cuando tú solo buscas querer y dar. Con una venda en los ojos y otra en la boca y los pies puesta por el otro. Y eso, que el tiempo corre pero no cura como decían, porque este cabrón discurre pero el daño nunca se esfuma y el miedo irradia con la rabia. Por mucho que la raja de un cuchillo cicatrice siempre dará escalofríos recordar como la hoja afilada atravesaba la piel. y por ello perder la fe en el mundo y ponerla en uno mismo, porque quererse es el pilar fundamental de una libertad que todo tu alrededor intentará arrebatarte. 

viernes, 18 de agosto de 2017

TERRORismo.

Existe una mínima probabilidad de encontrarse en la ubicación, lugar y escenario preciso de un atentado; una posibilidad entre miles de ser nuestro destino y no del de la persona de al lado de ser uno de los objetivos de la persecución con una furgoneta; y finalmente dos tercios de las circunstancias a darse sería salir con vida: herido, ileso. 
El miedo es relativo. La humanidad siente miedo por necesidad de protección pero el miedo debe llevar consigo la lucha; lucha por vencer el miedo y lucha por acabar con el peligro. Luchas consecutivas que conllevan la victoria. Si la madre de un niño nigeriano desistiera serían dos muertes, si el enfermo de cáncer se rindiera a la primera sería otra muerte y otra y otra... 
La unión hace la fuerza decían... por ello lo importante de la lucha en este caso será la unión, la unión y la rabia del mundo. 
España ha sido abatido...pero ha sido abatido después de Afganistán, Iraq, Siria, Nigeria, Pakistán, Líbano, Rusia, Turquía, Malí, Reino Unido, Grecia, Uganda, Bahrein, Nepal... No somos una nación, no somos la Unión Europea, no somos Europa. Somos un mundo dividido en dos: los terroristas y sus seguidores, y la masa en contra del terrorismo. Por ello pensar que somos religiones solo nos hará más daño, refugiarnos en los ataques a nuestro país o nuestro continente nos hará inhumanos y juzgar a todos los musulmanes y personas procedentes de musulmanes solo ayudará a los terroristas.
Todo es política, intereses y guerra. Formas de vida y envidia. Capitalismo y pecados. 
¿Dónde quedó la especie humana? Si nos dedicamos a querer echar a los principales afectados de esta guerra y ayudamos con armamento, munición, facilidades y acuerdos al enemigo...¿Dónde quedó? Si grabamos a heridos y muertos, nos quedamos a observar con morbo y nos unimos solo cuando el terror ha sucedido.

A todas las víctimas y heridos en el mundo por estos ataques y guerras. Soy atea, y una de las razones es porque las religiones incitan al enfrentamiento y la violencia. No debemos tener miedo, cada uno somos un destino y ninguno sabemos qué nos va a tocar vivir y cuándo nos va a tocar dejar de vivir.

sábado, 21 de enero de 2017

Mi país.

Macabro,
como el ligero roce del cañón en tu garganta
instantes antes del disparo,
así está el panorama.

¿A qué estamos esperando?
Si todo son mentiras,
todo manipulaciones,
Y nosotros, nosotros manipulados.

Necesidad de levantamiento,
necesidad de unión,
necesidad de abrir los ojos
ante toda esta opresión.

Solo hay que analizar
su estúpido sistema
si fardan de garantizar "pública" la escuela
y luego son ellos los que no saben ni hablar

Si uno te escupe a la cara
cuando intenta pronunciar
y es el mismo que dirige tu país
y al que han vuelto a votar.

Si desconoce la lengua
ya que aún no ha aprendido
cuál es el significado
de la palabra equidad.

O es que no sabe sumar
y cuando ha ido a repartir
dijo todo al uno por ciento
y los demás: -Sobrevivir.